Optimización del tiempo: alumnos y profesores realizarán actividades de manera más eficiente y en un menor tiempo gracias a los recursos tecnológicos.
Flexibilidad y adaptación: Permite contar con un mayor número de contenidos y materiales disponibles que se adaptan a cualquier requerimiento, por ejemplo de tiempo o lugar.
Mejora la comunicación: fomenta una mejor relación entre profesores y alumnos, gracias a los múltiples canales de los que puedes hacer uso como chats, videoconferencias, etc.

Accesibilidad: se requiere contar con la infraestructura necesaria como dispositivos móviles, conectividad y en ocasiones no es posible contar con ella.
Puede generar dependencia
Manejo correcto de las herramientas: se debe contar con ciertas herramientas o conocimiento previo al utilizarlas, como por ejemplo una computadora o algunos softwares especializados.
Fiabilidad en las fuentes de información: el libre acceso a cualquier tipo de información, que en muchas ocasiones puede ser errónea.

A través de recursos tecnológicos puedes involucrar a los alumnos de forma práctica en el proceso de evaluación, haciéndolos partícipes y no sólo espectadores.
Fomenta el trabajo colaborativo y estimula una retroalimentación a través de distintas herramientas como pizarras interactivas o chats.
Permite la gestión automatizada de los resultados, ya que pueden generarse en tiempo real, y mostrar un análisis de las áreas de oportunidad.
Al automatizar el proceso de evaluación, el facilitador o tutor tendrá mayor enfoque en los objetivos de aprendizaje.

Se debe vigilar el plagio de información y el uso incorrecto de las plataformas como hackeo o copy paste.
La no disponibilidad de la herramienta tecnológica puede mermar el ejercicio de evaluación, tales como, desastres naturales, fallas de sistema, errores de conectividad, etc.
Los criterios de evaluación pueden no quedar claros y generar confusión en la comunidad.

Uno de los principales beneficios es romper con cualquier barrera que pudiera existir.
Permite una interacción constante entre alumnos y profesores y de esta manera disminuye las brechas de comunicación.
Favorece el aprendizaje activo, en vez del aprendizaje por observación.
Facilita la interactividad y la supervisión del proceso de aprendizaje de forma inmediata, de manera que el proceso de aprendizaje está en una mejora continua.
Estimula la flexibilidad del pensamiento y aumenta los procesos creativos.
Fortalece el nivel de investigación y la postura crítica de los alumnos, así como la búsqueda de soluciones.

Al momento de aprender, la saturación de información puede ser un elemento que limite el correcto desarrollo de un alumno.
El contacto no directo puede propiciar a la falta de compromiso en los objetivos de aprendizaje.
Debemos de verificar cada una de las fuentes consultadas y asegurarnos de que la información sea confiable.
No contar con un espacio adecuado y un horario dedicado entorpece la eficacia del aprendizaje.
